Una deliciosa experiencia con las croquetas de pollo.

El arte culinario tiene muchas formalidades para disfrutar tanto sus platos más grandes como sus pequeños aperitivos. La presentación, porción, división y sabor son muy importantes para una gran comida o cena.

Entre sus formalidades se encuentran los entremeses, esas pequeñas y deliciosas porciones generalmente provistas en restaurantes que abren el apetito para la llegada de grandes platos.

Aunque son platos pequeños, su sabor es enorme, y es por eso que son muy solicitadas varias recetas caseras para deleitar el paladar con ricos entremeses desde la comodidad del hogar. 

El entremés de pollo más delicioso
Los entremeses son platos con pequeñas porciones deliciosas para acompañar o esperar los platos principales de la mesa. Hoy en día pueden disfrutarse de diversos entremeses en los restaurantes más exclusivos, ya que guardan estos tradicionales platos como entretenimiento de espera para el paladar.

Antes de una formalidad culinaria debe abrirse el apetito con pequeñas porciones que solo dejan más ansia por probar platos diferentes al entremés. Tal es el caso de las anchoas gratinadas, el atún con puerros, las banderillas de jamón o las croquetas de pollo, una especialidad en muchos lugares.

Las reinas del tapeo español indiscutiblemente son las croquetas. Crujiente y dorada por fuera, y siempre suave por dentro; de pollo, jamón, bacalao e incluso de chocolate; con o sin bechamel. Afinadamente ovaladas, redondas y alargadas, sin duda se trata de las inigualables croquetas de pollo, con más de veinte formas para hacer croquetas caseras, los amantes de su sabor no dudan en hacer una que otra de sus exquisitas recetas.

Existe una gran variedad de ingredientes y elaboración para hacerlas. Su sabor es incuestionable y ha quedado comprobado que el primer lugar de todas sus recetas, lo ocupan las deliciosas croquetas de pollo, siguiéndole en preferencia las croquetas de pollo y jamón, así como las de boletus. 

Recetas caseras de croquetas de pollo
Las croquetas se introducen en la tradicional cocina española debido a la necesaria e ingeniosa idea de utilizar las sobras de comida del día anterior, remarcando que su popularidad comenzó en épocas difíciles de la gastronomía hispana durante las guerras napoleónicas, tiempos en los que la economía española pasaba por un momento deleznable.

Pese a esto puede creerse que las croquetas son un plato originario de la cocina española, sin embargo es en Francia donde realmente nace y se erige este demandado y delicioso plato. Al germinar en su época rápidamente, las croquetas comenzaron a disfrutar de gran popularidad y aprobación, por lo que se consideraban un plato propio de la nobleza.

Nacidas en Francia, pero perfeccionadas en España, estas croquetas no sólo disfrutan de gran renombre en estos dos países, también en Alemania e Italia mantienen una rica popularidad y aceptación.

Preguntarse ¿cómo hacer croquetas de pollo caseras?, siempre tendrá una respuesta muy fácil, ya que los ingredientes y elaboración para hacer croquetas de pollo caseras son muy sencillos, dado que sólo se necesitan:
  • 200 gr de pollo asado, frito o cocido (como se prefiera).
  • 120 gr de harina de trigo (una taza o diez cucharadas).
  • 120 gr de mantequilla.
  • 900 ml de leche.
  • Sal y pimienta.
  • Dos huevos.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • Pan rallado.
Pasos para su preparación
El primer paso para su elaboración es trocear el pollo. Cualquier versión del pollo es aceptable, sin embargo, la opción de pollo asado es la que suele darle un extra de sabor diferente. A continuación, se desmenuza el pollo en trozos pequeños y se apartan en un bol. Luego, se pela una cebolla, se parte en dos mitades y se cortan en daditos pequeños (también puede utilizarse un práctico cortador de verduras para ahorrar tiempo e incomodidades).

Después se coloca una sartén a fuego medio y se añade un poquito de aceite de oliva virgen extra; cuando el aceite esté caliente, se añade la cebolla previamente troceada y se revuelve con ayuda de una cuchara de madera. Tras unos tres o cuatros minutos, cuando la cebolla comience a dorarse, se añaden los trozos de pollo que previamente estaban apartados. Todo se mezcla en la sartén y se remueven ambos ingredientes con una cuchara de madera.

Ahora es el momento perfecto para salpimentar y añadir, por supuesto al gusto, comino y tomillo.Después de remover todo por unos minutos más, se retira del fuego y se reserva en un cuenco aparte; posteriormente de sofreír el pollo y la cebolla, se llega al punto frío de la elaboración de las croquetas de pollo caseras.

El primer paso es tamizar la harina para evitar grumos, se aparta la harina tamizada y en un cazo se calienta toda la leche sin dejar que hierva. A continuación, se derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio hasta que consiga un color amarillo dorado. Una vez que la mantequilla esté derretida, se añade la harina tamizada y se remueven los dos ingredientes por dos o tres minutos. También es posible dejar unos cinco o seis minutos si se desea tener un poco más dorado.

Mientras se remueve se añade leche a medida y se sigue removiendo hasta que quede una masa uniforme sin grumos. Todos estos ingredientes se remueven por cuatro o cinco minutos hasta conseguir una masa homogénea y consistente. La bechamel es una salsa nativa de Francia conocida mayormente por su sabor en algunos platos de pasta y en las croquetas.

Luego se echa la salsa bechamel y se deja reposar hasta que enfríe. Tras unos veinte minutos, se añade el pollo que estaba reservado y se mezcla todo adecuadamente; una vez mezclado se guarda en un bol y se deja reposar unas diez horas.

Después de diez horas o un día entero de reposo, se prosigue a darle forma a las croquetas de pollo caseras. Aquí es cuando se coge la mezcla para amasarla y así poder hacer la forma que más guste para las croquetas, bien sean ovaladas, redondas o alargadas. Una vez hechas, se prosigue a freírlas hasta tener el dorado ideal. ¡Y hecho! Unas deliciosas croquetas de pollo listas para ser devoradas.

Comentarios

  1. Las croquetas bien hechas son un placer... me encantan! Como adoraba esos tiempos en los que en todos los bares tenían croquetas calentitas recién hechas de tapa. Un beso

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    1. A mi me encantan, mis preferidas las de jamón, todavía las preparamos en casa un montón de veces, estan súper ricas. A decir verdad ahora, de tapa, casi no las ponen en ningún lado. Croquetas power¡¡¡

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