Cordero Lechal. Un manjar muy nuestro




En nuestro país nunca puede faltar este gran plato. Sea cual sea el tipo de celebración, el tradicional cordero al horno, a la cazuela, entre asado o guisado, no hay nada mejor. Gracias a su sencilla preparación, este sabroso, importante y tradicional estandarte gastronómico se puede degustar en un cumpleaños, una reunión, una boda e incluso, en Navidad.

Reconocido no solo a nivel nacional, sino también internacional, el cordero lechal, que no es más que un cordero aún sin destetar, ha permitido la unión de un gran número de localidades a través del desarrollo de la cultura pastoril y de un turismo sostenible: para nadie es un hecho, que son muchas las personas que desean probar este delicioso plato, representativo de Castilla.

Antes hablar acerca de cómo preparar un buen cordero lechal, que es el punto álgido de este artículo, es importante reconocer la diferencia entre un cordero lechal y un ternasco, porque a la hora de cocinar, la calidad de la carne es muy importante e influye de manera significativa en su sabor.

El cordero lechal, sacrificado entre los primeros 25 y 30 días de nacido, es un cordero que, pesando entre 10 y 12 kilogramos, ciertamente tiene un bajo aporte nutricional debido a su dieta casi exclusiva de leche, pero que, aun así, por su sutil y delicado sabor, presenta un alto valor en el mercado; su jugosa y fina carne con un color agradable y grasa tierna y cremosa son característica que no pasan desapercibidas.

Por otro lado, está el cordero ternasco, llamado así por ser sacrificado al tener entre 70 y 100 días de vida, llegando a presentar un peso que oscila entre los 22 y 23 kilogramos. En cuanto a valor nutritivo, el ternasco, al cambiar su dieta a base de pasto, reduce su porcentaje de grasa aumentando su masa muscular, pasando a ser la carne a tener un color más oscuro y ser más densa. En pocas palabras, según expertos de la cocina, este cordero es el más adecuado para prepararlos en asados.

¿Cuál es su valor nutritivo?


Al ser prácticamente animales que no llegan a la adultez, el cordero lechal y el cordero ternasco contienen abundantes cantidades de proteínas importantes para el ser humano, tal como es el caso del zinc, el hierro, el potasio, el sodio y el magnesio, conteniendo además, una concentración considerable de la vitamina niacina y vitamina A en el hígado. No obstante, hay que tener cuidado y no abusar, puesto que también es una fuente rica e importante de colesterol, que en exceso, hace mucho daño al cuerpo y al organismo.

Preparación

Existen diferentes formas de preparar un cordero lechal. Para esta oportunidad, se presentará la receta para la cocina de un perfecto cordero lechal asado:

Ingredientes:
  • 1/4 Carne de cordero (en esta ocasión, es preferible el cuarto delantero)
  • Agua
  • Sal

Cocina:
  • Se sazona al gusto.
  • Sobre una cazuela de barro o fuente apta para horno, se coloca la carne con la parte de la piel sobre la base del recipiente.
  • Se vierte un poco de agua en la base.
  • Se introduce en el horno y se enciende a una temperatura de 180º y se hornea durante aproximadamente 50 minutos.
  • Una vez transcurrido el tiempo, se le da la vuelta al cuarto de cordero y ahora con la piel hacia arriba, se introduce nuevamente en el horno y se deja asar durante otros 50 minutos a 180º.
  • Comprobado el punto de la carne, con una aguja de punto o brocheta se pincha en diferentes zonas de la carne.
  • Si la carne presenta un poco de resistencia al momento de ser pinchada, hay que dejarla un poco más de tiempo hasta que esté en su punto.
  • Lista la carne, se extrae del horno, se sirve y, ¡listo!

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