Hablemos de buen café

 Aunque no es la temática habitual del blog, hoy me gustaría aprovechar para hablaros un poco de una de mis bebidas favoritas: el café. Y es que estas Navidades me han regalado una cafetera italiana que había sido de mi abuela y emocionado por  preparar un café bueno, cómo los de antes, me he puesto a buscar un café de calidad. Y he encontrado donde comprar café online 

Y me he aventurado a hacerles un pedido. Estoy encantado, y es que me tomo al menos 3 cafés al día. Aunque parezca mucho hay varios momentos cada día que invitan a tomar un buen café, y a eso vamos.

Café en el desayuno. Este es un básico, la mayoría supongo que nos gusta un buen café para ayudarnos a despertar, ya sabéis que yo desayuno bien, pero un cafetito a primera hora de la mañana es de lo mejor para empezar el día. Y cuanto más fuerte, mejor. Estos días he encargado varios tipos de café tostado, de varios paises, para probar. Y por las mañanas siempre uso un buen espresso. Es perfecto, con un olor y un sabor fuerte que ayuda a empezar el día con buen pie. O como lo describen los entendidos: “Espresso con el que disfrutar de un sabor intenso, potente y persistente con mucha fuerza y energía”.

Me encanta el olor del café por la mañana, recuerdos asociados al café que me acompañan desde la infancia y que me ayudan a levantarme cada día con el pie derecho.

De media mañana a veces cae otra taza, en los días que no he podido dormir bien. Pero esta me suele pillar fuera de casa, así que suele ser en las cafeterías de siempre y cuando no es posible pues me lo compro para llevar. Y es que en estos tiempos si se puede me parece fundamental apoyar al sector hostelero, aunque sea con tu cafetito de media mañana, que bastante mal lo están pasando.

Después de comer, a veces, si entra sueño… lo mejor es tomarse otro cafetito. Pero yo aprovecho para probar nuevos. Los que tienen matices de sabores dulces y diferentes me gustan. Y es que no hace falta una sobremesa de una hora para disfrutar de un buen café a la hora de la comida. Por ahora estoy probando el Quetzalito. Esta súper bueno y ahora lo podemos conseguir en capsulas… un lujo! Además tiene cierto sabor a chocolate, que le da un tono muy agradable. Aunque por ahora va genial, supongo que esta es la hora perfecta para probar diferentes cafés no tan intensos, y de diferentes sabores. Iré probando otros y ya os contaré.

En mi casa a la hora de la merienda no es raro que alguien se tome un café también, y otra vez se usan los cafés “de sabores” como yo los llamo. Lo bueno es que puedes ir cambiando, y viene muy bien para las visitas, aunque hoy en día no recibimos por la pandemia, yo espero poder ofrecer un buen café a mis invitados en cuanto esto pase.

Y luego llega un clásico… el café de después de cenar. Ampliamente conocido por estudiantes, trabajadores nocturnos, autónomos y en general cualquiera que tenga que realizar una labor para la que tenga que estar despierto de noche. Aquí es fácil, si yo tuviera que estar en esa situación me decantaría por el Intenso. Afortunadamente no es mi caso, más bien al contrario, me suele costar dormirme. Pero me ha quedado la afición de tomar un café después de cenar, al menos algunas veces. Así que para eso están las cápsulas de Descafeinado Brasil. Al final resulta que estas son las que más uso. Y hasta ahora genial, así que para la siguiente vez pienso encargar más. No noto la diferencia a la hora de dormir. Eso sí, no os olvidéis de lavaros los dientes antes de ir a la cama!

Y seguro que se me escapa alguno, los cafés con amigos, el extra del día que estás muy, muy dormido, supongo que cada uno de nosotros tenemos nuestro momento. Y es que el café tiene muchas propiedades beneficiosas, no tan sólo energizantes y contra el sueño. Al parecer ayuda a mantener las funciones cerebrales, y a escribir posts como este.

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